Mercado laboral

Empleo formal e informal en Uruguay: la brecha que los titulares no muestran

La tasa de desempleo cayó al 7,8 % en el último trimestre, pero ese número esconde una pregunta más importante: ¿qué tipo de empleo se está creando?

Trabajadores en una obra de construcción en Montevideo bajo luz cálida de la mañana

Por qué la tasa de desempleo no lo cuenta todo

La tasa de desempleo es el indicador más citado del mercado laboral, pero mide únicamente a quienes no tienen trabajo y lo están buscando activamente. No dice nada sobre la calidad, la estabilidad ni la cobertura de seguridad social del empleo que sí existe. En Uruguay, la Encuesta Continua de Hogares del INE permite desagregar el empleo entre formal — con aportes al BPS — e informal, y los resultados son más complejos de lo que sugiere el titular de la baja del desempleo. Según los datos del cuarto trimestre de 2023, la tasa de informalidad se ubicó en el 23,1 % de los ocupados, con una concentración especialmente alta en los sectores de construcción, trabajo doméstico y comercio minorista. En términos absolutos, eso representa más de 380.000 trabajadores sin acceso a jubilación, seguro de desempleo ni prestaciones de salud a través del sistema contributivo. La cifra se mantiene relativamente estable desde 2018, lo que indica que la reducción del desempleo no ha venido acompañada de una formalización proporcional del empleo generado.

La brecha sectorial y lo que los datos no pueden predecir

La informalidad en Uruguay no es uniforme: varía de forma significativa según el sector, la región del país y el nivel educativo del trabajador. En Montevideo, la tasa de informalidad es del 19,4 %, mientras que en el interior del país asciende al 28,7 %, con picos superiores al 35 % en algunos departamentos del norte. Esto refleja una estructura productiva más dependiente de actividades agropecuarias y de pequeño comercio en el interior, donde la inspección laboral tiene menor alcance y los empleadores informales enfrentan menos controles efectivos. La Inspección General del Trabajo ha aumentado el número de actuaciones en el período 2022–2023, pero los efectos sobre la formalización son lentos y difíciles de medir en el corto plazo. Lo que los datos del INE no pueden predecir es el impacto que tendrán sobre la informalidad las próximas rondas de Consejos de Salarios y las eventuales reformas al sistema de seguridad social que están en discusión. Alphauecho seguirá esta evolución con actualizaciones trimestrales basadas en los microdatos de la ECH.